Ángel Stanich

Gibralfaro

28 agosto

Su emblemático debut como artista inclasificable se produjo en 2014 con ‘Camino ácido’, un álbum que nos descubrió a un Ángel Stanich de voz extraña, barba y cabellera hirsuta que al instante se convirtió en una de las referencias de renovación musical más vigorosas y aclamadas por músicos, medios y público. Enseguida se sumergió en una frenética actividad de incontables conciertos, una travesía apuntalada por sutiles himnos generacionales como ‘Carbura!’ o el EP Siboney, que abrió la puerta al deslumbrante universo de su nuevo álbum, ‘Antigua y Barbuda’ (2017). Este disco llevó a Ángel Stanich por todo el país y dejó clara la intuición, ambición y evolución de un artista que iba expandiendo su ingenio surrealista y un humor clandestino, perturbador e incisivo en las letras.

Tras el éxito de ‘Antigua y Barbuda’, Stanich decidió abandonar toda actividad musical a mediados de 2019 “hasta nueva cosecha”. Reapareció rearmado y presto para la vida pública en este 2021, con varios adelantos de un EP que lanzó el pasado 18 de junio, titulado ‘Una visión global bastante aproximada’. Tras tres años de retiro, el ermitaño del pop volvió con cinco canciones en un vinilo de 10 pulgadas en edición limitada. Un homenaje al fallecido José Luis Cuerda que, además de los singles ‘El volver’ y ‘Una temporada en el infierno’, incluye los temas ‘El día después’, ‘Matar a un ruiseñor’ y ‘Tu Alfredo Landa’. El eremita ha bajado de la montaña imaginaria con la llama de la inspiración sobre su icónica pelambrera y a finales de verano editará su esperado tercer álbum.