Parafraseando a aquel hincha romántico de Hornby, podría decirse que Barry B también se enamoró de la música sin avisos, sin cálculo y sin miedo a los golpes que vendrían después. Desde sus días de adolescente en Aranda de Duero (Burgos), cuando perseguía la vida de artista tanto en los reservados del Sonorama como sobre un escenario, empezó a forjarse sin experiencia previa, pero con vivencias que moldearían su identidad creativa. En una ciudad donde cada día era un calco del anterior y la industria prometía la vía rápida hacia la madurez, Barry eligió el camino improbable: el del hincha del equipo pequeño que sueña con la Champions aun sabiendo que lo normal es perder.
Desde 2019, su alianza con Rusia IDK —Drummie, Rusowsky, Ralphie Choo— abrió una senda impredecible, del ‘Kit Kat’ al ‘blablabla’, construyendo un universo propio. En 2024, esa evolución se materializó en ‘CHATO’, su debut con Universal Music, donde equilibró vanguardia y guitarras.
Ahora, con ‘Infancia mal calibrada’, su EP del 2025, Barry inaugura un capítulo épico y desgarrado que lo llevará por España, Latinoamérica y los principales festivales, reafirmando la ambición de un artista que sueña en grande sin olvidar sus orígenes.